¿Puede un trofeo hacer felices a miles de personas?

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Portada del análisis personal de Davinia Suárez sobre la victoria de España en el mundial de 2010.

Un partido de fútbol que ha sobrepasado todos los récords, un partido que vieron sólo en España veinte millones de personas y que dejó las ciudades vacías, un partido que se ha convertido en el mayor evento comentado en Twitter, del que se habló en 25 idiomas, desde 172 países diferentes, un partido y una victoria que sacó en Madrid, una ciudad de 4 millones de personas, a más de 2.000.000 a la calle, un partido que consiguió sonrisas, carcajadas, abrazos, felicidad. Pero ¿puede un trofeo -aunque sea la Copa del Mundo- hacer feliz a miles de personas?

La felicidad es un estado de ánimo, la persona que se encuentra feliz, siente satisfacción y tranquilidad interior, es capaz de ver el mundo de forma positiva y se ve capaz de realizar de forma correcta todas las tareas que se proponga. El culpable de la felicidad no es, sin embargo, un hecho externo, sino la endorfina, una hormona encargada de eliminar o mitigar el dolor.

A menudo se relacionan los efectos de la endorfina con el placer y el dolor, porque se ha comprobado que el cuerpo – el humano y el de muchos animales- genera esta hormona frente a ataques de depredadores o ante accidentes mortales para aliviar el sufrimiento antes de morir. La endorfina puede tener en estos instantes el mismo efecto analgésico que el opio.

Por esta razón, esta sustancia bioquímica actúa como un euforizante natural y es considerada la droga de la felicidad, producida y elaborada por el propio cuerpo y por ello sin efectos secundarios ni perjudiciales para la salud.

Y si la felicidad la provocan las endorfinas, ¿por qué la relacionamos con hechos externos? Porque existen ciertas acciones que favorecen el aumento de las endorfinas en nuestro cuerpo: el disfrutar de las comidas, la música, los recuerdos felices -el cuerpo revive la sensación y genera nuevas endorfinas-, el deporte y el contacto físico con otros -las caricias y el orgasmo aumentan deliberadamente el número de endorfinas, para que el cuerpo pueda superar el desgaste por el ejercicio físico-, la risa, los hobbies -el placer de algo que nos gusta eleva las endorfinas-, y los aromas agradables.

Incentivar los cinco sentidos a través de experiencias agradables es una fuente constante de felicidad, no en vano, los masajes relajantes son mejores en ambientes con música y aromas que pueden aumentar las endorfinas.

Un analgésico nacional

La victoria de España provoca, según los expertos, un aumento del PIB del 0,7% debido a que incentiva el consumo, y la felicidad de  los ciudadanos mejora la productividad laboral. El opio del pueblo, esa cortina de humo que hace creer que todo va bien y precisamente por transmitir esa sensación consigue mejorar la verdadera situación económica.

Sin embargo, a los expertos se les pasas por alto un dato importante. Las endorfinas tienen una vida muy corta, ya que determinadas enzimas que produce el organismo las eliminan. Es un mecanismo de defensa natural del cuerpo para restablecer el equilibrio y evitar así que la euforia oculte señales de alarma o dolores que surgen con el único objetivo de avisar sobre las complicaciones que se acercan.

Para poder mantener a largo plazo el nivel de endorfinas que deja una victoria del equipo nacional, necesitaríamos incentivar el aumento prolongado de las mismas a través del deporte, los hobbies, la comida, las caricias, la risa, la música o los aromas agradables ¿cuántas de esas cosas pueden hacerse cuando no se tiene empleo o cuando cuesta llegar a final de mes?

Vídeo vía @Carlapvera



Una Respuesta a “¿Puede un trofeo hacer felices a miles de personas?”

  1. Información Bitacoras.com…

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