Twitter y los juicios paralelos

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El caso de los niños Ruth y José es una tragedia. Tenían 2 y 6 años. Sería insensible no entristecerse o no desearle una muerte similar al asesino, sería inhumano no estremecerse ante la simple idea de que hayan sido calcinados en una hoguera, pero sería ilegal condenarlo a pena de muerte o cadena perpetua, al menos en este país.

La pena de muerte fue abolida en España, bajo cualquier circunstancia, por una Ley Orgánica en 1995 y así está reflejado en la actual constitución desde 1978, “salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares en tiempos de guerra”. Dejando a un lado esta excepción -necesaria por el momento histórico en el que se redactó nuestra constitución, revisable por el momento histórico actual y suavizada porque ni siquiera en esos casos está permitida directamente sino que debe ser autorizada por una ley penal- en España ningún ciudadano puede ser condenado a pena de muerte, independientemente de las atrocidades cometidades o la gravedad moral -siempre relativa- de su crimen o delito.

Entonces, ¿por qué se lanzan -tuiteros y algunos medios de comunicación- a juzgar a un ciudadano, a condenarlo y a reclamar una pena inexistente en nuestro país? No cabe ninguna duda de que lo que esos niños tuvieron que sufrir si se demuestran las nuevas evidencias es ESPANTOSO Y ATROZ, pero ni las redes sociales ni la voz de los ciudadanos en Twitter pueden erigirse jueces, ni  salas de juicio, ni siquiera es la sala de debate de un jurado popular en el caso de Ruth y José. ¿Por qué damos autoridad a lo que dice Twitter para juzgar y condenar a una persona? ¿Por qué nos creemos con autoridad para que lo que decimos en Twitter se tome en consideración a la hora de juzgar a una persona?

La motivación última de los medios de comunicación al airear los lados oscuros de estas investigaciones es obtener réditos políticos económicos o ideológicos, a costa del derecho constitucional de las personas investigadas a ser consideradas inocentes. Como bien describió Álvaro Delgado Truyols en ¿Hay Derecho? “los juicios paralelos, indiscutiblemente, condicionan el devenir del procedimiento judicial al que se refieren. Primero, porque el público se va formando una opinión sobre los protagonistas, Jueces y Fiscales incluidos, que viene absolutamente moldeada por las noticias parciales que se han ido publicando, y no por la totalidad de hechos o argumentos reales sobre los que se está sustanciando la contienda judicial. Y segundo porque la presión mediática acaba influyendo también sobre los propios profesionales de la Administración de Justicia, que se ven enormemente condicionados por la repercusión en los medios de las decisiones que van a tener que ir adoptando en cada fase del procedimiento”.

¿Se nos olvidó ya lo que los juicios paralelos, los medios de comunicación y la opinión pública le hicieron a María Dolores Vázquez Mosquera en el caso Wanninkhof? ¿Se nos olvidó ya que la juzgamos -libremente-, la condenamos -a pesar de su insistente y tranquila declaración sobre su inocencia- y la encarcelamos -basándonos en unos análisis forenses sobre unas pruebas demasiado débiles- mientras el verdadero culpable estaba libre por las calles de Málaga y gracias a la atención sobre Dolores, pudo continuar libre para matar años después a Sonia Carabantes? ¿Se nos olvida que para eso está la justicia? ¿No recuerda el diario ABC como juzgó y condenó al tinerfeño Diego Pastrana por los supuestos maltratos y el asesinato de la hija de su novia, sin esperar el informe médico que dictaminó que una caída fue la causa de su muerte? ¿No lo recuerda ABC al publicar la escalofriante portada de este martes 28 de agosto? ¿Tampoco lo recuerda La Razón¿Se nos olvida que en España no existe la pena de cadena perpetua? ¿Se nos olvida a todos que la pena de muerte fue abolida en este país?

Errar es humano e incluso cuando todas las evidencias parecen apuntar a una persona si nos hubiésemos dejado guiar por ellas, hoy Dolores Vázquez no sólo habría pasado 17 meses de vida en la cárcel y el trauma de ser reconocida como una asesina por un jurado y por la opinión pública, sino que probablemente no estaría aquí para contarlo. El caso de los niños de Córdoba es escalofriante y la actitud serena de su padre, José Bretón, también, como también lo era la serenidad de Dolores Vázquez hace más de diez años, pero dejemos que los juicios los realice la justicia.



Una Respuesta a “Twitter y los juicios paralelos”

  1. Amparo dice:

    La Fundación Internacional arteciudad/artecittà, viene difundiendo la ciencia de la sinestesia desde 2005. Sus publicaciones están disponibles en http://www.artecitta.es/publicaciones.htm (entre ellas destaca el volumen: SINESTESIA, LOS FUNDAMENTOS TEÓRICOS, ARTÍSTICOS Y CIENTÍFICOS, única pubicación en castellano que reúne a los investigadores más importantes en la materia a nivel mundial. Un esfuerzo que la fundación ha querido hacer, ya que han debido de traducirse al castellano los textos de los colaboradores qeu participan en este volumen, tales como: V. Ramachandran, Ed Hubbard, J. Ward, Sean A Day, Dina Riccò, Tonino Tornitore, Larry MarK; Joerg Jewanski; María Catricala, entre otros…. Ninguna de las publicacions existente en el tema está tan actualixada como ésta!. Preparamos un seminario/curso en Barquesimeto, Venezuela, en colaboración con varias universidades como: UCLA; UPEL;UGR, entre otras europeas y organismos y centros españoles, para Septiembre de 2013. El próximo IV congreso Internacional se celabrará, como siempre, en Andalucía, España. Iremos informando!!!.

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